Cuánta melancolía, tristeza, dolor y desilusión había en mis palabras, y me resigné a vivir de esa manera, a buscar la estabilidad en todos los demás aspectos de la vida, y a congelar la parte de la mujer, esa parte que no planeaba por nada del mundo, conformarse a vivir en pareja, por el simple hecho de no estar sola. Ese sin lugar a dudas, no era mi ideal.Gris, ese color era el que proyecté sin percatarme, yo me sentía bien, bien en todos los sentidos, aprendí, crecí, maduré, procuré, y viví todos éstos años, pero nunca me percaté que era Gris...no todos te dicen así sin más ni más..."eras gris" ...(te lo dice la Maravillosa Amiga y Psicóloga...)
Era!!! ah caray....ya no lo soy!!! vivir de una manera, por mucho tiempo, hace que el más mínimo cambio sea notado...y los cambios se han dado de una manera que se ha revolucionado más de un mundo.
Arriésgate!! fueron mis palabras ante el espejo, he sido, amiga, confidente, paño de lágrimas, consejera, apoyo, balde de agua fría, hombro cálido, y un sin fin de apoyo para muchas personas, a las cuales, a todas y cada una de ellas, desde lo más profundo de mi ser, de mi más humilde y metiche punto de vista, les he escuchado con mucho cariño y respeto, y ésta vez, ésta única vez, ese alguien era yo, yo misma mirándome a los ojos y pidiéndome un consejo: Arriésgate, me dije, hay de dos sopas: a) si no funciona, ya sabes lo que es estar en la lona y te levantarás. b) funcionará, y sabrás que Dios no podía permitirte morir sin saber que esa manera que tu soñabas de amar, existía.
Ese arriesgue, causó tal asombro y hasta al más ajeno a dar consejos, terminó inspirándolo: "cuidado Ana, piénsalo, ándate con cuidado, no confíes, no seas ingenua".
No, no concibo una amistad con recelo, con desconfianza y menos una amistad de hace más de 20 años...insisto, las personas son en esencia las mismas toda la vida, y esa esencia era la misma...y reencontrar una esencia tan pura....merecía eliminar la desconfianza, bueno....simplemente no existía la desconfianza.
Cuando no hay desconfianza ni temor, los seres humanos nos comportamos tal cual somos, no hay máscaras, no hay actuaciones, no hay ese desgaste en querer proyectar algo ante los ojos del ser que tenemos de frente, cuando se es uno mismo, es hasta increíble lo que se siente, cuando te das cuenta que la otra parte también está experimentando ese ser uno mismo.....es aún más increíble....obvio, sentirte en la obligación no, sentirte con el compromiso de corresponder porque sabes que (por propia experiencia) no es grato que te engañen, que te irrespeten, que te falten, que no te correspondan....
Simplemente Dios me permitió vivir para sentirte, sentir a Ricardo en todo y cada uno de los poros de mi piel....sentirte en cada espacio de mi alma....sentirme plena y sentirme llena de vida....sentirnos.
y ha llegado ese día!!!!