viernes, 21 de octubre de 2011

Letras....

"Defendiendo la Cultura y su santo nombre"
.. Qué cultura? la de los chatos en la tasca?, la de la mujer sometida? la de las supersticiones y otros demonios?, la del culto al miedo y a la muerte?, la cultura que callaba y otorgaba? , la que trabaja(ba) para dignificar y justificar la existencia?, la que amaba el negro en detrimento de los rojos, los azules, amarillos...? la del recato moralista e hipócrita que condenaba la transgresión y a la mujer por puta, inmoral y libertina?, la que callaba los abusos dentro de la casa?, la beata que rezaba para que los malos ardiesen eternamiente en el infierno?

Hoy todavía quiero saber a qué llaman tantas personas cultura y a qué viene ese enfervorecimiento por defenderla, preservarla y conservarla.

Cuando la Cultura deja de ser el conjunto de herramientas útiles para crecer, crear, desarrollar, y sólo sirve para perpetuar "loquesiempresehahecho... comosiempresehahecho" yo dejo de llamarle cultura para definirlo como actitud reaccionaria, anquilosamiento, embrutecimiento y resistencia al cambio y al desarrollo personal, social, profesional....

Por qué nos identificamos con costumbres que arrastramos como lacras?

Y la tierra?... para qué ese apego?... A mí me gustan los grelos, pero también la harira y los canelones y las bratwürst y todas aquellas recetas elaboradas con amor.

Reivindico la Sensibilidad, la Creatividad y el Arte frente al tedio de los establecido... "porque siempre se ha hecho así..."

Una vez se hizo así... y se perpetuó... pero estamos vivos y seguimos creando, jugando, proponiendo, mezclando, investigando, prefiriendo....

Una vez un africano y una finlandesa tuvieron unha hija que tuvo tres hijos, el primero con un gallego, la segunda con un cubano y el tercero con un turco de padre alemán y cada uno aportó su individualidad dentro del territorio que le tocó habitar, y a uno de ellos nunca le gustaron los garbanzos por muchos que su tierra le dio, y odió perder a su padre en una embestida del mar porque el trabajo le dignificaba... y quiso ser trapecista, pero a aquel lugar el circo nunca llegó...

Y porque comunicar siempre le pareció más importante que hablar, optó por hacerlo con los ojos... pero pocos le entendieron...


Costas Ana, el Viernes, 21 de octubre de 2011, 5:39

No hay comentarios: